Qué entra
Un banner y un set de creatividades, un ajuste en una página, una ficha en Google Business, una pantalla de app, la configuración de una campaña, un texto para la web. Son tareas de unas pocas horas de trabajo de un especialista.
48 horas — no es tiempo de trabajo, sino plazo de respuesta. Dentro se incluye la cola, el trabajo en sí y la verificación.
Lo que no encaja
Un landing desde cero con sesión de fotos e integraciones, un sitio multipágina, una app. Todo esto se divide en etapas, y el plazo de cada una se indica antes de empezar el trabajo.
Lo peor que puede hacer un proveedor — es saltarse el plazo en silencio. Por eso, si la tarea no cabe, lo decimos en el momento de plantearla.
Qué pasa cuando hay sobrecarga
Si llegan más tareas de las que el equipo puede asumir, el plazo de la cola crece — y te lo comunicamos, en lugar de fingir que todo va según lo previsto.
Por eso no vendemos más suscripciones de las que podemos atender. Es un límite al crecimiento y, a la vez, la razón por la que se cumplen los plazos.
48 horas — plazo de respuesta, no cantidad de horas de trabajo.
Lo grande se divide en etapas con un plazo para cada una.
Avisamos del traslado con antelación, no a posteriori.



