Mecánica en tres reglas
Puedes tener tantas tareas en cola como quieras; en curso siempre hay una. Esta es la clave: por eso la tarea no se queda una semana esperando, se hace de inmediato y se entrega en dos días.
La prioridad la cambias tú. Ha surgido algo urgente — lo subes arriba con un solo mensaje, no hay recargos por urgencia.
Por qué sin briefs
Un briefing de diez páginas le hace falta a la agencia para protegerse de rehacer trabajo y justificar el presupuesto. En la suscripción no se calcula un presupuesto, así que no hay de qué protegerse.
Basta con un mensaje escrito con tus palabras. Las preguntas de aclaración las hacemos nosotros: es más rápido que obligar al cliente a redactar unas especificaciones técnicas.
Para quién no hace falta la suscripción
Si la tarea es una y grande — por ejemplo, desarrollar una aplicación desde cero — la suscripción no encaja: son cientos de horas, no se pueden encajar en un flujo de tareas pequeñas. Esto se hace como un proyecto aparte con plan y precio fijo.
Si hay menos de dos tareas al mes, sale más barato pagar una vez a un freelance. Lo decimos en la llamada, y no después del primer pago.
Una única tarea en curso es la razón por la que el plazo se cumple de verdad.
Cambias la prioridad tú y sin coste extra.
Desarrollo a gran escala — un proyecto aparte, no una suscripción.



